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La Iglesia de San Vicente

La iglesia de San Vicente es una de las iglesias más características de San Sebastián. Ubicada en la Parte Vieja, la Iglesia de San Vicente fue construida entre el siglo XV y XVI sobre un viejo templo anterior que fue debastado por las llamas, siendo esta última construcción la que podemos ver hoy en día.

Durante mucho tiempo, la iglesia de San Vicente fue dependiente de la iglesia de Santa María, que era considerada cómo matriz de la Villa. Fue a partir de 1940 cuando San Vicente pudo ser administrada por si misma, aunque lo cierto es que hasta 1576 no se llevó a cabo la división de la villa a efecto de adscripción de sus parroquianos a una u otra iglesia.

Iglesia San Vicente

Iglesia San Vicente

La iglesia cómo la conocemos hoy en día fue construida por el arquitecto Miguel de Santa Celay y a Juan de Urrutia. Se trata de una iglesia de estilo gótico tardío. Aunque el proyecto no fue finalizado del todo cómo se puede observar viendo el inconcluso muro de cierre septentrional, si que se construyó en casi su totalidad. Podemos econtrar una planta de tres naves, crucero alineado con las naves laterales, ábside ochavado, bóvedas de crucería sostenidas interiormente por columnas de núcleo circular con columnillas adosadas y exteriormente por poderosos contrafuertes y arbotantes. Posteriormente se construyeron: el pórtico barroco (Domingo Zaldua, 1619), la sacristía (Juan de Umbarambe, 1666) y la escalera del coro (1784).

De la iglesia podemos destacar el retablo mayor de San Vicente (1586), obra de Ambrosio de Bengoechea con la colaboración de Juanes de Iriarte. El retablo está formado por un pestal sobre el que se levanta un banco con paneles que ilustran escenas de la pasión de Cristo.

A la izquierda del presbiterio se encuentra el retablo del sagrario, que recoge piezas provenientes de otros retablos, y a la derecha un retablo neoclásico en el que destaca un medallón de la Sagrada Familia. Es destacable también el denominado retablo de las Ánimas, obra de Felipe de Arizmendi y varios pasos de Semana Santa: Ecce Homo, la Dolorosa (en el Baptisterio) el Descendimiento y el Cristo Yacente.

Del siglo XIX son las torres (Echeveste, 1856) y el órgano (Cavaillé-Coll, 1868, ampliado en 1893). En 1892 se añadió en la fachada oriental un baptisterio semioctogonal y se cerró el atrio y la puerta meridional, formando puertas en los nuevos cierres. En 1923 se abrieron cuatro rosetones en las fachadas a cuenta de un legado del Duque de Mandas.

 

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